Resumen
Estados Unidos oficializó un nuevo esquema arancelario que eleva al 12,5 % el arancel adicional aplicable a la mayoría de productos provenientes de Colombia. La medida hace parte de una acción más amplia que involucra a 60 economías y fue adoptada bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, argumentando deficiencias en la adopción y aplicación de medidas contra el trabajo forzoso en las cadenas de suministro.
Aunque el nuevo arancel no significa el cierre del mercado estadounidense ni elimina el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Colombia y Estados Unidos, sí puede afectar la competitividad de algunos exportadores, incrementar los costos de ingreso al mercado y obligar a las empresas a revisar sus estrategias comerciales.
En este artículo analizamos qué ocurrió, cuáles productos podrían verse más impactados, qué mercancías quedaron excluidas y qué acciones deberían considerar las empresas colombianas que exportan hacia Estados Unidos.

¿Qué decidió Estados Unidos y por qué aumentó los aranceles?
El Gobierno de Estados Unidos anunció un nuevo paquete de medidas comerciales que reemplaza el arancel global temporal del 10 % que estuvo vigente durante los últimos meses.
En su lugar, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) estableció un nuevo esquema de aranceles diferenciados para 60 economías investigadas bajo la Sección 301 del Trade Act de 1974.
Según la USTR, la medida responde a que varios países —entre ellos Colombia— no cuentan con mecanismos equivalentes a los de Estados Unidos para prohibir e impedir la importación de bienes producidos mediante trabajo forzoso, situación que, según la entidad, genera distorsiones en el comercio internacional.
Como resultado:
Es importante aclarar que esta decisión no constituye una sanción exclusiva contra Colombia, sino que hace parte de una política comercial aplicada simultáneamente a decenas de economías.
¿Significa que el TLC entre Colombia y Estados Unidos dejó de existir?
No. Uno de los aspectos que más inquietud ha generado es la posibilidad de que el Tratado de Libre Comercio quede sin efecto. Sin embargo, eso no ocurrió.
El TLC continúa vigente y sigue regulando la relación comercial entre ambos países. Lo que sucede es que este nuevo arancel adicional se impone mediante un instrumento jurídico diferente, basado en la legislación comercial estadounidense.
Esto significa que muchas empresas podrán continuar exportando normalmente, aunque dependiendo del producto deberán asumir un mayor costo para ingresar al mercado estadounidense.
En otras palabras:
¿Qué productos podrían verse más afectados?
El impacto no será igual para todos los sectores.
Las empresas cuya estrategia comercial depende principalmente del mercado estadounidense podrían experimentar una reducción en su competitividad frente a proveedores de otros países.
Entre los sectores que diferentes análisis económicos identifican como potencialmente más expuestos se encuentran:
En estos casos, un incremento del costo de importación puede influir directamente en la decisión de compra del cliente estadounidense, especialmente cuando existen proveedores alternativos con condiciones similares.
Sin embargo, el impacto dependerá de variables como el margen de cada empresa, el tipo de producto, la elasticidad de la demanda y la competencia internacional.
También existen productos excluidos
No todas las exportaciones colombianas quedaron sujetas al nuevo arancel.
La normativa estadounidense contempla diversas exclusiones para determinados bienes considerados estratégicos o cuya imposición podría generar afectaciones importantes para la economía estadounidense.
Entre las categorías excluidas se encuentran, entre otras:
Por esta razón, antes de asumir que una exportación será gravada, es recomendable verificar la clasificación arancelaria específica del producto y confirmar si hace parte de las exclusiones oficiales.
¿Qué deberían hacer ahora las empresas exportadoras?
Aunque la medida ya fue anunciada, este no es un momento para tomar decisiones apresuradas.
Lo recomendable es evaluar el impacto específico sobre cada operación internacional.
Algunas acciones que pueden ayudar son:
Cada empresa tendrá una realidad diferente. Mientras algunas apenas percibirán cambios, otras deberán replantear parte de su estrategia de exportación.
Más que un aumento de aranceles, es un llamado a fortalecer la estrategia internacional
Las decisiones comerciales internacionales cambian constantemente. Nuevos aranceles, regulaciones ambientales, requisitos de trazabilidad y medidas de cumplimiento hacen que exportar sea cada vez más un ejercicio de estrategia que de improvisación.
Las reglas del comercio internacional pueden cambiar de un momento a otro. Las empresas que mejor enfrentan estos escenarios no son las que reaccionan cuando aparece una nueva medida, sino las que construyen operaciones preparadas para adaptarse rápidamente.
Andrea Duque
Líder Ejecutiva, Xemdal
En Xemdal acompañamos a empresas que quieren crecer internacionalmente con una operación sólida, transparente y preparada para responder a los cambios del comercio global.
Si tu empresa exporta o está evaluando ingresar al mercado estadounidense, nuestro equipo puede ayudarte a analizar el impacto de esta medida y construir una estrategia que proteja la competitividad de tu negocio.








